Las claves del derecho afín para los editores de prensa

La nueva directiva sobre derechos de autor en la Unión Europea ha despertado un acalorado debate entre posturas muy dispares. Esto se debe, sobre todo, a la propuesta relativa al nuevo derecho afín para los editores de prensa, si bien es cierto que las disposiciones relativas al filtrado de contenido previa publicación en la Red tampoco han sido del agrado de todos. Mientras que muchos editores consideran que con la nueva directiva podrían ver reconocidos sus derechos en lo que ahora consideran un vacío legal, las posturas más críticas temen que la aprobación de la directiva limite la libertad de comunicación en Internet. Tras una primera votación sin mayoría, el Parlamento de la EU ha abordado de nuevo el borrador en una segunda votación. Con todo, los puntos más controvertidos no se han resuelto todavía. Pero ¿en qué consiste este nuevo derecho afín para los editores de prensa? ¿A qué se debe la polémica en torno al tema? ¿Cuáles son los argumentos a favor y en contra?

El derecho afín para editores de prensa en Europa, un poco más cerca

La reforma de los derechos de autor (la normativa anterior databa de 2001) en el mercado interior digital ha sido protagonista de (acaloradas) discusiones. Dos puntos se sitúan especialmente en el foco de la atención pública: se trata de los artículos 11 y 13 del borrador de ley. El primero afectaría al derecho afín para los editores de prensa, mientras que el segundo obligaría a las plataformas online a supervisar el contenido antes de su publicación para comprobar si infringe los derechos de autor, lo que, según sus críticos, podría implicar la utilización de filtros automáticos.

En julio de 2018, y seguido con gran interés por la opinión pública, el primer borrador ya se sometió a votación en el Parlamento Europeo, que lo acabó rechazando. Dos meses más tarde y después de algunos cambios que se hicieron visibles, sobre todo con la eliminación del término “upload filter”, el Parlamento ha aceptado el texto provisional en una segunda votación que ha resultado en 438 votos favorables, 226 en contra y 39 abstenciones.

Esto aún no significa que la ley esté aprobada. Los enviados del Parlamento Europeo, la Comisión y los Consejos de los estados miembros aún tienen que negociar cuál será la versión definitiva del texto. A pesar de las críticas, los observadores ven probable el acuerdo que llevaría a una aceptación de las directrices en el texto final de la ley, aunque algunas formulaciones siguen siendo especialmente críticas. Así, el Parlamento prevé necesario contar con la licencia del titular de los derechos cuando se utilice el título completo o un fragmento de un texto que se quiere enlazar. El hiperenlace en sí y algunas palabras sueltas podrían poder utilizarse sin permiso explícito. Lo que no queda claro es el número de palabras permitidas.

Igualmente ambigua es la limitación de la ley a los proveedores comerciales. Según el texto del borrador, la investigación y el uso privado quedarían excluidas de estas obligaciones, pero no queda claro qué se considera uso privado. Algunas voces temen que esto solo afectaría a los enlaces que no son visibles para la gran mayoría. En este escenario, los blogueros no comerciales también se verían obligados a obtener el permiso del editor (lo que va ligado a tasas) antes de publicar un enlace con su titular. Otras se preguntan si compartir un artículo en Facebook o Twitter se considera uso privado, porque, si bien es un particular el que comparte el contenido, lo hace en una plataforma comercial que actúa al mismo tiempo de beneficiaria.

Se prevé aprobar la ley antes de las elecciones europeas en mayo de 2019.

¿Qué es el derecho afín?

El derecho afín tiene como objetivo, evitar que los extractos de noticias o artículos completos publicados por las editoriales se utilicen en otras páginas de forma gratuita. La directiva establece que un gestor de páginas web tendrá que pagar un determinado importe a los editores, si quiere reunir contenido ya presente en la web y enlazarlo a su página, mostrando en vista previa el titular original o un texto breve del artículo real.

Para España, se toma como ejemplo la plataforma Menéame. Cuando un usuario accede a las noticias de su interés, encontrará una vista previa con los titulares de diferentes artículos que han sido compartidos por otros usuarios, acompañados de un pequeño fragmento de texto. Estos proceden de diferentes fuentes, entre las que se encuentran los periódicos online. Hay quienes lo consideran ventajoso, pues al hacer clic sobre el enlace en cuestión, los usuarios acceden directamente a la fuente de la noticia, lo que puede llevar a aumentar el número de lectores del periódico en cuestión y darlo a conocer, generando más tráfico. Sin embargo, el que incluya el titular de la noticia original y un texto pequeño de esta es considerado en ocasiones como una desventaja, pues se teme que los usuarios se limiten a captar la información mostrada en el portal, sin hacer clic en el enlace para leer el artículo completo.

Pero Menéame es solo un ejemplo de los diferentes portales en territorio español que reúne noticias de otras fuentes. Se puede encontrar también:

  • Yahoo Noticias
  • Newstral
  • Flipboard
  • Reddit
  • Los lectores RSS
Nota

La directiva excluye a los usuarios privados del pago por enlace, aunque no deja claro si con el término privado se hace referencia al uso no lucrativo o al uso no público de los enlaces. Tampoco se sabe con certeza si este nuevo derecho afín afectaría a los redactores de blogs y a los usuarios de plataformas de redes sociales.

¿A quién afecta la directiva?

Aunque con la actual directiva sobre derechos de autor es posible tomar medidas contra la publicación no autorizada de artículos completos en Internet, esta no contempla la vista previa de textos cortos y titulares integrados desde las fuentes originales de información. Es por eso que editores y redactores se han podido sentir desamparados ante el uso no autorizado de su contenido por terceros. Este es el vacío que el nuevo derecho afín para editoriales de prensa pretende solventar. Además del contenido, la nueva directiva también hace referencia al uso de imágenes de vista previa de contenidos editoriales utilizadas en los artículos.

Los argumentos a favor y en contra del nuevo derecho afín para editores de noticias

Las posturas con respecto al derecho afín para las editoriales de prensa son muy variadas. Por un lado, encontramos colectivos como la Asociación Europea de Agencias de Noticias (EANA) a favor de la implantación de la directiva, mientras otros, como la Asociación española de editoriales de publicaciones periódicas (AEEOPP) no está de acuerdo con la reforma.

Argumentos a favor

Muchos editores denuncian la falta de protección de la propiedad intelectual de páginas web en Google y otros buscadores. A diferencia de las producciones del mercado musical o cinematográfico, argumentan que a nivel europeo existe un vacío legal en lo que respecta a las aportaciones editoriales, vacío del que se sirven los portales de Internet y los agregadores para realizar su actividad. Estos quitan a los editores importantes ingresos en publicidad y se consideran responsables, en parte, del acelerado descenso de la venta de periódicos y revistas, lo que consideran que puede poner en peligro un periodismo independiente y de calidad.

Argumentos en contra

Los opositores a la implantación del nuevo derecho afín afirman que los editores ya cuentan con la posibilidad de proteger su contenido de los agregadores, pues los derechos de autor se aplican también a los textos editoriales. Además, consideran que resulta muy sencillo controlar la indexación de una página web en el directorio de Google con, por ejemplo, el archivo robots.txt en el servidor web.

Según su punto de vista, el derecho afín para las editoriales de prensa no es más que un impuesto a los hiperenlaces del que solo se benefician las grandes editoriales, sin que el autor real, esto es el periodista, participe de los ingresos. Además, el hecho de que haya que abonar una cantidad concreta por usar pequeños extractos de texto y titulares también es un limitador de la libertad de información y comunicación, perjudicando a los pequeños editores de contenido, como blogueros, o a periodistas independientes.

Incluso hay editoriales que no están de acuerdo con la implantación del nuevo derecho afín impulsado desde la Unión Europea, pues consideran que tanto Google como el resto de agregadores de noticias son canales importantes para atraer la atención de los usuarios hacia un artículo concreto y aumentar el tráfico.

¿Se aplica en España una ley que regule el derecho afín?

En 2015 entró en vigor en España el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual que incluía, entre otros puntos controvertidos, el canon AEDE, también conocido como tasa de Google. Con él, se trataba de cobrar a agregadores y a otras plataformas de información por el uso de enlaces de terceros. Google Noticias, cuya actividad se veía amenazada por este canon, cerró su servicio en España, causando que los ingresos por publicidad de periódicos y revistas online se desplomaran. De hecho, el gigante de Internet no plantea volver hasta que dicho canon sea eliminado. No obstante, para quienes están en contra del canon AEDE, la sentencia del Tribunal Supremo del pasado abril ofrece algo de esperanza. En ella, se anulaba la Orden ECD/2574/2015, una orden ministerial en la que se establecían las tarifas que había que pagar por el uso de contenidos de terceros.

Hecho

También Alemania cuenta desde 2013 con una ley similar, aunque en este caso Google News sigue estando operativo en su territorio.

¿Qué cambiaría con la reforma de la directiva europea en materia de derechos de autor?

Muchos defensores del nuevo derecho afín para editores consideran que una ley estatal que ampara a editores no es suficiente para erradicar el problema, pues estas leyes solo afectan a un sector muy limitado del mercado actual. Es decir, las leyes que regulan el derecho afín en un estado concreto, no pueden hacer presión para que los gigantes de Internet cambien sus políticas. De ahí la necesidad de una solución a nivel europeo.

¿Qué impacto podría tener el nuevo derecho afín en la Unión Europea?

La implantación del nuevo derecho afín en la Unión Europea podría tener varias consecuencias. Una de las más importantes es la disminución de la oferta de información a ciudadanos europeos, ya sea porque se reduzca la cantidad de noticias que pueden ser incluidas en Google y otros agregadores, ya porque las revistas y los redactores de blogs con menos recursos no puedan enlazar contenido de forma gratuita.

La experiencia ha demostrado que, con toda probabilidad, estas medidas no son la solución adecuada para proteger al periodismo independiente. En muchos casos, produce incluso el efecto contrario, pues eliminan los ingresos de los periódicos. Los detractores no solo denuncian una excesiva burocratización de Internet, sino también el fortalecimiento de los grupos de medios con más recursos. Además, consideran que al reducir la posibilidad de utilizar enlaces, también se limita la libertad de intercambio de opiniones en Internet.

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