¿Te ha gustado el artículo?
1
¿Te ha gustado el artículo?
1

El aviso legal de una página web

La gran mayoría de páginas web requieren un aviso legal que recoja los datos de sus administradores y demuestre que sus actividades se rigen por la ley vigente. El desconocimiento de esta obligación puede ocasionar dolores de cabeza; sin ser necesariamente un obstáculo para iniciar un proyecto online. Actualmente existen diferentes organismos y páginas web con valiosa información al respecto. Incluso es común encontrarse con generadores de avisos legales sin ningún coste, que suelen ser suficientes para muchos proyectos online. Sin embargo, nunca está de más estar informado exactamente sobre la legislación vigente y, especialmente sobre lo que hay que incluir en un aviso legal.

Conceptos generales sobre el aviso legal obligatorio

Cualquier proyecto online que genere algún tipo de ingreso a sus administradores, ya sea en forma de compra-venta, o de publicidad y patrocinio, requiere un aviso legal. La legislación española recoge estos requerimientos en la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico, conocida como LSSI-CE. Además, si se almacenan de alguna manera datos personales (formularios de registro, etc.), siempre será obligatoria una mención a la política de privacidad de datos y al almacenamiento de cookies. Con excepción de páginas de organizaciones sin ánimo de lucro, como ONGs, partidos políticos o sindicatos, exentos de cumplir esta normativa, se puede decir que en la mayoría de casos se requiere un aviso legal.

La Ley Orgánica 15/1999 o de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) se aplica si se recopila información sobre clientes, y obliga a aquellos “prestadores de servicios de la sociedad de la información” a incluir un aviso legal. Dentro de estos se encuentran principalmente:

  • Páginas web corporativas
  • Blogs y webs personales con enlaces a otros sitios publicitarios o que contienen información relacionada con su página
  • Tiendas online o webs de comercio electrónico

En caso de que la actividad de la página tenga relación con otros países de la Unión Europea, la LSSI se aplica de forma conjunta con las normas vigentes del Derecho Internacional Privado. Para una información más detallada, se puede consultar la normativa completa vigente en la página informativa del Ministerio de Industria, Energía y Turismo de España.  Esta normativa tiene como objetivo asegurarse de que los usuarios tengan acceso a los servicios de una página web, no solo para garantizar la comunicación entre las partes, sino también para contar con la seguridad de que en caso de una disputa legal, existirá un interlocutor real – lo que compete especialmente a las tiendas online.

Hay que puntualizar, sin embargo, que todas estas recomendaciones o las que se encuentran en Internet, no sustituyen una cita con un asesor legal en caso que se tengan dudas o se quiera ir sobre seguro. Hay variables que en ocasiones pueden ser origen de malentendidos. Aún así, la normativa vigente reconoce estos posibles errores y otorga un margen para su subsanación antes de aplicar sanciones.

¿Qué debe incluir un aviso legal y cuál es su lugar en una web?

Si una página web genera ingresos a través de actividades de comercio electrónico, o bien de forma indirecta mediante contratos de publicidad – independientemente del volumen que generen, será necesario contar con un aviso legal. Así como también si se recaban datos, se instalan cookies, o se contratan productos o servicios. La página de Aviso Legal ha de ser independiente, debe permanecer visible en todo momento y ser accesible desde cualquier punto de la página web y se compone principalmente de tres elementos fundamentales:

Términos de uso

El apartado Términos o Condiciones de uso permite el acceso permanente a los datos de contacto de los propietarios de la web y, se encabeza siempre por la ley en virtud de la cual se elabora. Según el artículo 10 de la Ley 34/2002 de servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI-CE), se debe mencionar:

  • La denominación social del titular de la web, domicilio y datos de contacto.
  • El código de Identificación Fiscal (CIF) o Número de identificación fiscal (NIF).
  • Los datos de inscripción del registro mercantil si fuese el caso.
  • En el caso en que la actividad que se ejerza precise de una autorización administrativa previa, los datos relativos a la misma y los identificativos del órgano encargado de su supervisión.
  • Si se ejerce una profesión regulada, los datos del colegio profesional y el número de colegiado; el título académico y el Estado de la Unión Europea en que se expidió; la correspondiente homologación (en su caso); y los códigos deontológicos aplicables al ejercicio de su profesión.
  • Información sobre el precio de los productos, indicando si se incluyen o no los impuestos aplicables y los gastos de envío.
  • Los códigos de conducta a los que se esté adherido y la forma de consultarlos electrónicamente.

También pueden incluirse algunas cláusulas especiales que definan el ámbito de actuación de los propietarios de una web, como son las cláusulas sobre propiedad intelectual, protegiendo así el contenido y a su propietario.

Política de privacidad

Esta se acoge a la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD), que regula cualquier actividad donde se compilen datos personales – por ejemplo, por medio de un formulario para poder comentar en un blog. En este punto se le informa al lector sobre la forma como se recopila esa información, el uso que se le dará y sus opciones de gestión (rectificación, cancelación, etc.).


Aquí es necesario incluir una mención a la Política de Cookies. Por sí mismas, las cookies no recopilan datos personales, pero sí mucha información relativa al comportamiento de un usuario en la red, por lo que siempre se le debe informar al usuario al respecto. El artículo 22.2 de la LSSI que regula el uso de cookies, no se refiere a las cookies inherentes al funcionamiento de la web y que sirven para recordar, por ejemplo, el idioma de navegación por la web, sino a aquellas usadas para proporcionar otro tipo de información por medio de programas como Google Analytics, Disqus, Optimizely o Doubleclick.

Condiciones de contratación

Estas serán necesarias en el caso de que se lleven a cabo contratos online. En un paso previo al proceso de contratación se debería informar entre otros aspectos, sobre:

  • Los trámites que deben seguirse para contratar online
  • Si el documento electrónico del contrato se va a archivar y será accesible
  • Los medios técnicos para identificar y corregir errores en la introducción de datos
  • Los idiomas en que podrá formalizarse el contrato

Afortunadamente, es posible encontrar en la red modelos gratuitos que se pueden descargar, así como generadores automáticos de avisos legales que suponen un ahorro de inversión y de problemas a futuro. Asimismo, el Instituto Nacional de Ciberseguridad pone a disposición de los usuarios diversos recursos muy valiosos. Con todo esto, se recomienda una vez más, acudir a una autoridad competente para revisar el texto final antes de su publicación, dada la gran cantidad de variables que influyen en su redacción y la gravedad de las consecuencias que un texto mal redactado o erróneo podrían ocasionar.

Consecuencias legales en caso de infracción

Las consecuencias de publicar un aviso legal incompleto, del incumplimiento de la normativa vigente o, incluso de su no publicación pueden significar un desembolso considerable. Según el apartado de Infracciones y Sanciones de la LSSI, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, y pueden suponer una multa de entre los 600 y los 600.000 Euros. Una infracción leve la podría constituir, por ejemplo, no informar sobre el NIF o los códigos de consulta a los que está adherida una web. Por otra parte, no dejar claros los términos de concursos y promociones puede generar una multa de hasta 30.000 Euros.

Las infracciones graves incluyen el envío masivo de spam no autorizado, la resistencia o negativa a inspecciones de la administración, o el no facilitar a los usuarios las condiciones generales antes de iniciar la contratación de un servicio informático. La multa para este tipo de infracción puede ascender hasta los 150.000 Euros.

Las infracciones muy graves se pueden penalizar con una multa de hasta 600.000 Euros. Estas engloban el incumplimiento de los requerimientos de un órgano administrativo como consecuencia de alguna de las infracciones mencionadas anteriormente.  Por su parte, las infracciones de la Ley de Protección de Datos también pueden acarrear inconvenientes. Recogidas en el artículo 45 de la LOPD, infringir alguna de las condiciones establecidas puede significar una sanción de la AEPD que oscila entre los 900 y los 600.000 Euros. No inscribir el fichero que contenga datos de carácter personal en el Registro General de Protección de Datos es considerada una infracción leve, por lo que es recomendable pedir una cita con un gestor de confianza para repasar el aviso legal de la página web y mantenerlo siempre actualizado.

Es importante remarcar que, estas infracciones y sus correspondientes sanciones, no solo afectarían el bolsillo del administrador de una web, sino que también pueden significar grandes daños a la imagen pública de una marca o empresa – especialmente de cara a sus clientes. Hoy día es común que varias páginas web compartan sus avisos legales, y aunque esto puede funcionar, no es del todo recomendable. Si estás pensando crear una página web, nunca estará de más dedicarle el tiempo necesario a un elemento de tan alta importancia para la salud de la página web y de la reputación de tu proyecto.

Protección de Datos