¿Te ha gustado el artículo?
0
¿Te ha gustado el artículo?
0

Cuatro razones para usar cloud hosting

Cada vez más, pequeñas y medianas empresas tienden a alquilar los recursos informáticos en proveedores de hosting en lugar de adquirirlos y mantenerlos por sus propios medios. Otros van un paso más allá y utilizan la capacidad de procesamiento y almacenamiento de un servidor externo. Entre los de uso más extendido se encuentran dos modelos: el alojamiento web dedicado y el virtual. En ambos, el cliente alquila en un proveedor especializado de recursos IT –tecnologías informáticas– tales como espacio web, RAM o rendimiento CPU, que son ofrecidos en paquetes de servicios sujetos al pago de una cuota mensual. La diferencia entre uno y otro radica principalmente en la exclusividad del hardware que se usa. En el caso del servidor virtual, varios clientes comparten los recursos de un servidor físico de gran potencia, mientras el dedicado solo es usado por un cliente, lo que proporciona un rendimiento ilimitado, amplias posibilidades de configuración y máxima seguridad. El servidor dedicado ha sido mucho tiempo, por estos motivos, el modelo de hosting ideal para las empresas.

Pero no todas las empresas están dispuestas a llevar a cabo proyectos que demanden muchos recursos, que pueden resultar muy costosos en este tipo de servidores. Un servidor dedicado no satisface siempre las exigencias de una tecnología informática moderna, que ha de reaccionar rápida y fácilmente a la variabilidad de las necesidades de los usuarios. En este caso lo que mejor funciona es la flexibilidad del cloud hosting o alojamiento en la “nube”. Esta tecnología está basada en un clúster de servidores intercomunicados que proporcionan exactamente los recursos de software y hardware que se necesitan en cada momento. Lo que supone una clara ventaja frente a los modelos de alojamiento clásicos.  

Cuatro puntos son especialmente significativos a la hora de decidirse por el alojamiento en la nube.

1. Reducción de costes

Esta es sin duda la mayor ventaja del cloud hosting. La llamada cloud computing –computación en la nube– ofrece la posibilidad de cubrir la demanda de recursos para proyectos nuevos a través de servidores virtuales, de forma que se ahorran los gastos de inversión en una infraestructura propia. Gracias a la facturación por minutos, el cliente paga solo por el servicio que recibe, de manera completamente diferente a como funcionan los modelos de alojamiento clásicos, donde también existen costes fijos aunque el servidor casi no se esté utilizando. Los gastos de mantenimiento, reparación e inventario también se ven drásticamente reducidos, ya que gran parte del hardware necesario lo proporciona el proveedor. El alojamiento en la nube permite, de esta manera, que las empresas pequeñas también puedan usar recursos informáticos que hasta ahora solo podían usar las grandes compañías. Para las startups supone una gran ventaja a la hora de acceder a áreas comerciales tecnológicamente exigentes.

2. Flexibilidad y escalabilidad

La virtualización permite que los recursos informáticos proporcionados por el cloud hosting se adapten inmediatamente a las necesidades de una empresa. Esto resulta relevante para proyectos web con gran variabilidad en el número de visitas.  Si, por ejemplo, el tráfico de una tienda online aumenta de forma extraordinaria con ocasión de la campaña navideña, con solo unos clics podrían ampliarse características de un servidor cloud como la RAM, la CPU o el espacio web. Proyecto en constante crecimiento se benefician también de un servidor cloud. Mientras que cuando la capacidad de un servidor dedicado se excede, es indispensable trasladarse a otro servidor, en un servidor cloud pueden reservarse recursos adicionales en cualquier momento y de forma casi ilimitada. Esto es posible gracias a la virtualización basada en el clúster de servidores interconectados, ya que los datos de uso no están almacenados solo en una máquina física sino que se encuentran repartidos en varios servidores. Cuando baja la demanda se puede reducir la capacidad reservada de forma inmediata, lo que reduce los costes por inactividad.

3. Ciclos de desarrollo reducidos

La flexibilidad de la nube vale la pena especialmente en el caso de startups y de departamentos informáticos de grandes empresas. El cloud hosting permite utilizar solo los recursos que se necesitan en cada momento, de forma que los gastos vinculados al desarrollo de proyectos piloto se mantienen dentro de lo razonable. Asimismo, estas nuevas aplicaciones pueden ser probadas y comercializadas más rápidamente. Un servidor cloud le permite a  los desarrolladores crear diferentes servidores de prueba en el entorno virtual con características variables, evitando así la adquisición de nuevo hardware, lo que cuesta tiempo y dinero. Por otro lado, la arquitectura redundante de servidores permite sacar provecho de los backups, que salvaguardan los distintos estadios en el desarrollo de un proyecto web. Esto proporciona ventaja frente a los competidores en la medida en que reduce los tiempos y costes de una forma notable.

4. Seguridad y disponibilidad

Dado que los recursos informáticos de un servidor cloud son proporcionados por varias máquinas físicas, el usuario se beneficia de un hardware redundante. Eventuales averías del hardware como la caída de un disco duro no tienen efecto sobre la seguridad de los datos ni sobre la disponibilidad de los recursos, gracias a la constante creación de copias de seguridad. Para pequeñas y medianas empresas el alojamiento de servicios informáticos en un proveedor profesional tiene también la ventaja de poder disfrutar de procedimientos técnicos y de seguridad que no podrían llevar a cabo por sí solos usando solo sus recursos.  Para los proveedores de hosting, ofrecer estos servicios de hardware trae consigo también requisitos jurídicos, que garanticen la seguridad de los datos según especificaciones legales nacionales y estándares internacionales.

Ventajas del cloud hosting para el medio ambiente

La nube no solo tiene ventajas para las empresas, también el medio ambiente se beneficia del uso compartido de la infraestructura informática. Aplicar medios más eficientes de abastecimiento de electricidad, de ventilación y de protección contra incendios es mucho más fácil en un centro de computación diseñado para alojar servidores cloud, de lo que sería en una empresa privada. Muchas compañías de hosting apuestan, además, por las energías renovables para el abastecimiento energético de sus centros computacionales.

Sistemas de Almacenamiento Nube