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Subdominio, subcarpeta o dominio nuevo: ¿cómo renovar tu URL?

A medida que van creciendo, muchas páginas web requieren una reestructuración o traslado de su contenido. Existen varias opciones para la renovación de la estructura de un proyecto web, entre las que se encuentra, por ejemplo, la reestructuración mediante un subdominio o un directorio (subcarpeta). Si el contenido nuevo difiere claramente del que se elaboraba hasta el momento y aparecería descontextualizado dentro de la estructura de la página principal, una buena opción sería la creación de una página nueva y/o un nuevo dominio para este contenido. Estas dos opciones no solo se diferencian a nivel estructural, sino también en lo que concierne a la optimización para los buscadores (SEO) de la página web. Si anteriormente, crear un subdominio era la mejor solución desde el punto de vista del SEO, hoy las opiniones al respecto se dividen radicalmente.

Cómo saber si hay que ampliar una página web

Una página web debería siempre cubrir una temática bien delimitada, lo que puede significar dedicarse a un tema de forma especializada (un blog sobre una estrella de cine), pero que también podría estar concebido con una mayor flexibilidad y apertura, como podría suceder en una tienda online de electrodomésticos de alta fidelidad.

El contenido fundamental de una web debe ser integrado a su estructura permanente. Tomando los ejemplos anteriores, esto incluiría las noticias sobre esta estrella del cine o la entrada de un nuevo modelo de smartphone o de televisión en la tienda digital. Pero si queremos introducir una nueva temática autónoma puede ser necesaria una reestructuración o una ampliación. En el primer caso, un nuevo nicho temático podría consistir en publicaciones sobre otros artistas y, en el segundo, una nueva categoría (“libros”), que no necesariamente tiene vinculación con el tema principal (electrodomésticos).

¿Cuándo conviene una subcarpeta, un subdominio o un dominio nuevo?

Si el contenido nuevo con que se quiere ampliar la página tiene alguna relación con la temática principal de la web, se puede alojar en un subdirectorio o en un subdominio para esta área temática. Por ejemplo, un blog sobre cine podría ser una elección idónea para publicar regularmente novedades sobre su pareja.

Si el tema es demasiado ajeno, como podría ser un/una artista sin relación alguna con el tema del blog, la concepción de la página cambia por completo. Si se considera la evolución de este blog hacia un portal de noticias sobre cine en general, la dirección en Internet registrada se convierte en un obstáculo. Un dominio que contiene el nombre de una figura artística es poco adecuado para un portal de noticias que va a tratar sobre muchos otros artistas. En este caso, se tercia la creación de un dominio nuevo, solución mediante la cual el contenido de la página permanece intacto, aunque en el futuro será accesible bajo una nueva dirección. Así, esta se convierte en la solución más adecuada si se quiere ganar un cierto renombre en el sector o construir una marca propia.

Consejo

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Ventajas e inconvenientes de las distintas opciones

A la hora de escoger entre las tres opciones hay que fijarse en el tipo de contenido que queremos publicar. A continuación, aclaramos su funcionamiento y sus diferencias y mostramos los casos en que resulta más adecuado aplicarlos.

Subcarpeta

El directorio de un URL define la estructura de una página web y se divide en distintos subdirectorios que se adhieren al dominio. Tomando como ejemplo una tienda online, un subdirectorio podría ser www.ejemplo.es/tienda. Si fuera necesario crear una subpágina para cada uno de los fabricantes, se pueden ir añadiendo subdirectorios: www.ejemplo.es/tienda/fabricante1, www.ejemplo.es/tienda/fabricante2, etc.

Desde una perspectiva SEO es muy importante que los subdirectorios tengan un nombre adecuado. Idealmente, este debería incluir una palabra clave de búsqueda o keyword, exactamente de la misma manera en que se nombran los subdominios, lo cual no solo es relevante para el SEO sino también, para garantizar la transparencia de la página web. Si en lugar del nombre del fabricante, una página de destino (landing page) contiene un nombre sin ninguna relación, el efecto es muy poco profesional. Esto puede llevar a la confusión e influir negativamente en la percepción pública de la página.

Se pueden usar subcarpetas o subdominios para estructurar las subpáginas de una web. Sin embargo, la ventaja de los subdirectorios consiste en la facilidad técnica con la que se pueden implementar. La regla de oro se podría resumir en estos dos puntos:

  • El contenido temáticamente cercano a la página principal, pero que cubre un campo autónomo, se clasifica a menudo en subdirectorios.
  • Cuando el contenido difiere claramente del contenido de la página, los webmasters se suelen decantar por la creación de subdominios.

Subdominio

Con este término se define fundamentalmente a un dominio que está subordinado a otro dominio. En el dominio de muestra www.ejemplo.es, el dominio de segundo nivel “ejemplo” constituye un subdominio del TLD .es. El dominio de tercer nivel “www.” sería un subdominio del dominio de segundo nivel ejemplo.

Sin embargo, en cuanto a la estructura de una página web, el término se usa para el dominio de tercer nivel. Para crear, por ejemplo, una tienda online en la dirección www.ejemplo.es, se podría usar el subdominio tienda.ejemplo.es.

Algunos subdominios muy conocidos son:

  • www. (World Wide Web)
  • mail./smtp./pop3./imap. (servidores de correo)
  • ftp. (servidor FTP)
  • es./en./fr. etc. (para páginas en un determinado idioma)
  • m. (para páginas optimizadas para dispositivos móviles)

La creación manual de un subdominio es muy compleja. Muchos CMS, entre ellos WordPress, Joomla! o TYPO3, incluyen plugins para implementar subdominios, pero el tener que realizar los ajustes correspondientes en el servidor web y crear la wildcard en el servidor DNS necesaria para su implementación, puede constituir un obstáculo importante para usuarios sin experiencia. Algunos proveedores de alojamiento web ofrecen soporte facilitando la creación de subdominios y facilitando la implementación a administradores web novatos.

Los subdominios son especialmente convenientes en los siguientes casos:

  • páginas web en varios idiomas (de.example.com para la versión alemana y en.example.com para la anglosajona),
  • cuando se quieren diferenciar áreas temáticas sin perder el vínculo con la página principal (viajeavion.ejemplo.es diferenciado de viajetren.ejemplo.es y viajebus.ejemplo.es),
  • cuando se quieren priorizar productos (fabricante1.ejemplo.es, fabricante2 ejemplo.es).

Nuevo dominio

El cambio de dominio es la solución más sencilla para aquellos casos en que un dominio está constituido por un nombre muy especializado o muy vinculado con un tema y el nuevo contenido no se ajusta a este en absoluto, teniendo en cuenta, eso sí, que la página antigua no ha de permanecer online como una oferta propia. En nuestro ejemplo cinematográfico sería necesario el registro de un nuevo dominio si la dirección del blog toma como referencia un nombre propio y en adelante se van a publicar noticias también de otros artistas. El blog, en este caso, necesita una nueva dirección con un título adecuado. En nuestra guía digital encuentras toda la información que necesitas para cambiar un dominio.

Si la página original ha de seguir funcionando de forma autónoma, se hace necesario crear una plataforma completamente nueva para los nuevos contenidos y también se necesita, naturalmente, un nuevo dominio.

Tanto en el caso de un nuevo dominio como en el de alojar otra página, se generan costes adicionales, al contrario de lo que ocurre si se crea un subdominio o un subdirectorio. Uno de los grandes inconvenientes que acarrea la creación de una nueva página web, es que hay que comenzar de cero con su concepción y una vez online, hay que recorrer todas las fases hasta su administración. Sin embargo, la creación de una página completamente nueva con contenido autónomo sin relación con ofertas anteriores brinda oportunidades muy valiosas en cuanto al proceso de construcción de una marca, de forma que se convierte en un trámite obligatorio que solo es posible mediante un cambio de dominio.

Las virtudes de una web completamente nueva se pueden aprovechar en el caso de que la imagen de la antigua página se haya visto dañada, independientemente de si ha sido un hecho provocado por otros o por negligencias propias. Si se conocen las causas de este perjuicio es posible optimizar la nueva página de forma que sea percibida positivamente por los usuarios y bien valorada por los buscadores. En el siguiente apartado nos ocupamos de los aspectos SEO implicados en la construcción de una nueva página web, así como de subdominios y subdirectorios.

El papel del SEO

Muchos administradores web suelen preguntarse qué opción es la más conveniente desde el punto de vista del SEO. En lo referente al posicionamiento en los buscadores, se dan diferencias relevantes: en el caso de los subdirectorios, la calidad del contenido y el linkpower del dominio raíz tienen un impacto en el ranking. Al contrario, los subdominios no guardan ninguna relación con el dominio raíz desde una perspectiva SEO, por lo que, en este caso, el dominio principal tiene un impacto mucho menor en la valoración que efectúan los motores de los buscadores.

En el cambio de dominio, el linkpower alcanzado (o el antes llamado PageRank) y el trust serían en principio transferidos a la nueva dirección, aunque son necesarios algunos ajustes de SEO. Los pasos más importantes a realizar son:

  • Vincular el contenido con el nuevo dominio
  • Verificar la nueva dirección en la Google Search Console (antes llamada Google Webmasters Tools) y especificar el cambio de dirección de la página web. Para ello hay que acceder con la misma cuenta con la que está registrado el antiguo dominio.
  • Crear una redirección del tipo 301 desde la antigua a la nueva dirección (accede a más información al respecto en este artículo sobre los distintos tipos de redirecciones de dominio.
  • Proporcionar en la misma consola de búsqueda de Google el mapa del sitio de la nueva página. Es recomendable permitir la indexación del sitemap para que los bots puedan empezar a examinarla cuanto antes.
  • Observar durante varias semanas (o incluso durante un año en caso de páginas grandes) las estadísticas de la página bajo el nuevo dominio mediante la Console de Google, junto con otras herramientas adicionales si es posible.

Si te has decidido por crear una página en un dominio para los nuevos contenidos, debes saber que comienzas de cero, lo que significa empezar también desde el principio con la optimización, lo que a su vez también conlleva oportunidades.

Subdirectorio y SEO

Ventaja:

  • Las subcarpetas se benefician mucho más que los subdominios del contenido y el linkpower de la página de cabecera, ya que a través de la página principal estos son transferidos sin cambios a los subdirectorios.

Desventaja:

  • En el caso de la penalización de un directorio por parte de Google, lo que suele tener que ver con backlinks de poca calidad o con contenido mediocre, el dominio raíz al completo con todos sus rankings se ve afectado.

Subdominio y SEO

Ventajas:

  • Normalmente pueden referirse hasta dos resultados de búsqueda a un mismo dominio, pero mediante el uso de subdominios es posible posicionarse en la lista con más resultados coincidentes.
  • Si un subdominio es penalizado por el algoritmo de Google, no se ven afectados ni el dominio raíz ni el resto de subdominios, lo que también sirve en caso contrario, si otros subdominios o la página de cabecera son penalizados.

Desventajas:

  • Cada subdominio debe ser optimizado de forma individual en lo que se refiere a palabras clave y a estrategias de linkbuilding.
  • Los subdominios se benefician menos del contenido de la página principal, y a la inversa, que los subdirectorios. Lo mismo se aplica a los backlinks, ya que la vinculación del subdominio al dominio raíz es valorado, igual que un enlace externo, con un “1” en popularidad.

Nuevo dominio y SEO

Ventaja:

  • El linkpower y el trust pueden ser transferidos del antiguo al nuevo dominio.

Desventaja:

  • Especialmente en el caso de páginas de gran tamaño, la monitorización posterior requiere un esfuerzo considerable.

Página nueva y SEO

Ventajas:

  • Si alguna de las páginas ya existentes ha sido penalizada por los buscadores o cuentan con un mal ranking por algún otro motivo, una nueva página puede volver a ser optimizada desde el principio. Esto también se aplicaría a los subdominios, aunque en realidad no tendría mucho sentido trasladar la oferta al subdominio de un dominio raíz ya penalizado.
  • Una página nueva puede ser optimizada correctamente con backlinks en cuanto a determinados países o zonas lingüísticas.

Desventajas:

  • Una página nueva no se beneficia del posicionamiento positivo conseguido por la página precedente.
  • Con una nueva página los gastos para la creación de contenido y para el marketing de links aumentan.

Ajustar el contenido nuevo al concepto de la página

Decidirse por integrar el contenido nuevo en subdirectorios, en subdominios o en una página completamente nueva depende del concepto de la página web original, que disfruta en general de plena prioridad y no debería verse afectado por la nueva orientación temática.

Si es conveniente desde este punto de vista, el nuevo contenido se puede integrar en subdirectorios o subdominios. Hay que tener en cuenta que la creación de los primeros es mucho más sencilla,  pues si el contenido tiene una relación clara con aquellos de la página principal suelen usarse subcarpetas. A medida que aumentan las diferencias temáticas entre un contenido y otro es conveniente decidirse por un subdominio.

Esta decisión también se puede tomar desde el poder de la web desde la perspectiva SEO. Teniendo en cuenta que la penalización de un subdominio no afecta al dominio raíz ni a otros subdominios, debería crearse un subdominio especialmente en el caso de páginas cuyo contenido no puede ser controlado por el administrador al cien por cien, como por ejemplo, en el caso de foros que se nutren de contenido generado por los usuarios, muy a menudo de dudosa calidad.

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