Cómo cambiar de dominio y estrenar dirección web

Para acceder a una página web es necesario un dominio, una dirección única y de gran importancia en la forma como se percibe una web, delimitando, por ejemplo, un marco temático o resaltando el nombre de una empresa o de una marca. Cuando esta dirección ya no es representativa y/o no satisface al dueño de la página, es posible, naturalmente, cambiar este dominio o URL. Lo único que hay que hacer es registrar un nuevo dominio y enlazarlo con la página web. Si esta cuenta con una buena reputación en los buscadores, conviene tener en cuenta algunos aspectos de optimización para los buscadores o SEO para que el dominio nuevo no parta de cero en este sentido. Para ello es necesario redireccionar el dominio.

¿Es lo mismo cambiar de dominio que transferir un dominio?

Primero que todo, es necesario aclarar una diferencia básica. El cambio de dominio hace referencia exclusivamente a la modificación de la dirección de una página web. Este solo afecta al nombre del dominio y es aquí donde radica la diferencia con la transferencia de dominio, en la cual se produce un cambio de proveedor de alojamiento en donde tanto la página como el nombre son transferidos a un nuevo servidor. En este caso, cambiar o registrar un dominio de nuevo es únicamente una opción adicional. En general, se puede solicitar un nuevo dominio directamente al nuevo proveedor. Por el contrario, en el caso de un cambio de dominio se trata únicamente de la dirección de la página web, sin afectar al proveedor. He aquí un breve resumen:

  • Migración / transferencia de dominio: en ella se lleva a cabo un cambio de proveedor, en el cual la presencia online completa, incluido el dominio, se mudan a un nuevo servidor web. En este artículo se describe más ampliamente cómo se lleva a cabo este proceso.
  • Cambio de dominio: se modifica la dirección web o dominio. En este caso se enlaza el nuevo dominio a una página web ya existente.

Cuándo cambiar de dominio

A menudo, los motivos para adquirir una dirección nueva para una página web pueden ser realmente triviales, como el que, por ejemplo, la que se usaba ya no guste a sus administradores, o que ya no se ajuste a su contenido o su oferta, quizá porque se llevó a cabo una reorientación temática. Los motivos del cambio pueden ser un nuevo nombre de empresa o de marca que ha de verse reflejado en la dirección URL, o la compra de un dominio especialmente prometedor, en cuanto al número de visitas que se esperan conseguir. Además, la introducción de los nuevos TLD permite registrar una dirección web con terminaciones de referencia geográfica, temática o sectorial. En este caso, disfrutar de una de estas nuevas terminaciones específicas requeriría, asimismo, un cambio de dominio.

Cuando se planifica o se ha elaborado contenido que ya no se ajusta del todo al tema principal de la web, tiene sentido cambiar de dominio, sin embargo, no en todos los casos. A veces, y en función de la diferencia entre el contenido nuevo y el antiguo, puede ser suficiente con adaptar partes de la página. Es conveniente, por eso, comprobar antes si un cambio de dominio es la mejor solución.

Si los nuevos contenidos no entran en conflicto con la identidad de la página ni con el nombre del dominio, entonces puede resultar práctico reestructurarla mediante subdominios o subdirectorios. Sin embargo, tan pronto como se persiga un concepto temático completamente diferente y el nombre de dominio no se ajuste de ninguna de las maneras, es recomendable recurrir a un cambio de dirección.

El cambio de dominio paso a paso

No se puede acudir sencillamente al proveedor o al agente registrador y solicitar un cambio. Cuando la dirección ya ha sido introducida por la ICANN en la base de datos del sistema de nombres de dominio, ya no es tan fácil. Un dominio solo se puede transferir a otro propietario o cancelarlo, motivo por el cual es conveniente asegurarse antes un dominio nuevo y vincularlo con la página web.

Registro de dominios

Antes de cambiar de dominio se necesita estar en posesión de los derechos sobre la dirección que se quiere usar en el futuro. Tan pronto se ha encontrado un dominio adecuado y se ha registrado, hay que vincularlo con la web. No es necesario llevar a cabo grandes modificaciones en cuanto a la tarifa de alojamiento porque los cambios no afectan a la página en sí, pero sí hay que llevar a cabo algunos ajustes en el servidor web con el fin de traspasar todo el contenido al nuevo dominio.

Configuración del servidor web

En algunos sistemas de gestión de contenidos, como WordPress o Typo3, es posible realizar ajustes en el backend para enlazar el contenido de la página web con el nuevo dominio. También existen plugins especiales para muchos CMS que facilitan el cambio de la dirección web. En este artículo se han recopilado diversas opciones y plugins disponibles para cambiar el dominio de un proyecto en WordPress.

No obstante, incluso cuando un gestor de contenidos o un plugin son capaces de ahorrar algún paso en el proceso de cambio de dominio, no pueden evitar tener que llevar a cabo algunos ajustes manualmente. El proceso en sí depende en gran medida del software utilizado, pero, aun así, existe una hoja de ruta que conviene estar presente:

  • Hay que ajustar la configuración del servidor web al nuevo dominio
  • Si se transfieren contenidos cifrados, es necesario un nuevo certificado SSL. Solo hay que solicitarlo al proveedor e instalar la clave pública en el servidor web.
  • Puede darse el caso de tener que ajustar las reglas rewrite que ya habían sido creadas: si se renombra y redirige cada una de las subpáginas usando las reglas de redirección, es necesario llevar a cabo los cambios correspondientes en el archivo .htaccess.

Transferencia del posicionamiento del antiguo al nuevo dominio

Cuando se lleva a cabo el cambio de dominio descrito a través del servidor web, se produce lo siguiente: aunque la página está disponible en la nueva dirección, los buscadores la tratan como una página web completamente nueva con un ranking correspondientemente mísero.

Y, sin embargo, cambiar de dominio no significa automáticamente perder el linkpower y el trust de la antigua dirección. Mientras ninguno de los buscadores más relevantes haya penalizado o valorado negativamente a la página, y esta haya tenido un buen posicionamiento. No se deben olvidar los aspectos SEO de un cambio de dirección web. De otra forma se podría perder para siempre el posicionamiento alcanzado previamente junto al dominio antiguo.

En cuanto a Google, esto es lo que habría que realizar:

  1. El primer paso es acudir a la Google Search Console (antes conocida como Google Webmasters Tools). Aquí se verifica el dominio nuevo y se comunica a Google la nueva dirección web. Para ello hay que usar la misma cuenta que ya se había usado para registrar el dominio antiguo.

  2. Si aún se cuenta con los derechos sobre el dominio antiguo, hay que redirigirlo mediante el código 301 a la nueva dirección. Solo así podrán llegar a la nueva página los visitantes que aún accedan a ella a través de la dirección antigua. También se evita romper los enlaces, así como se tienen en cuenta a aquellos visitantes que marcaron la página como favoritos en su navegador web. En este artículo hemos sintetizado los pasos para crear una redirección de dominio.

    Naturalmente, también es posible solicitar la cancelación del dominio antiguo con el objetivo de ahorrar las tasas, pero es recomendable esperar al menos hasta que la nueva dirección se haya establecido con solidez (al menos medio año aproximadamente). 

  3. Para que la página pueda ser analizada por el crawler de Google, hay que proporcionar el mapa del sitio en XML en la Google Search Console. Una vez introducido, se solicita un nuevo indexado de la página, para que el mapa del sitio entre en el índice de Google junto a la página.

  4. Resueltos estos pasos solo queda observar el rendimiento de la página durante varias semanas. Google aconseja alargar este periodo hasta aproximadamente medio año en el caso de páginas especialmente grandes. Herramientas de monitoreo como la Google Search Console son válidos instrumentos de asistencia.

Por último, queda indicar que la importancia del nombre de dominio desde el punto de vista de SEO no es tan alta, ya que, como tal, tiene poca influencia en el ranking en los buscadores de la página web. Por ello, la principal premisa a la hora de escoger un nombre de dominio debería ser hacerlo en función del público objetivo y que sea lo más concisa posible. Un nombre perfecto es aquel fácil de retener y que se corresponde absolutamente con la oferta.

Otros aspectos del cambio de dominio a tener en cuenta

Cambiar de dirección web también tiene efectos en otros ámbitos:

  • En el caso de que se utilicen herramientas de análisis web o extensiones de CMS, hay que comprobar, antes de cambiar el dominio, que se podrán seguir usando en la nueva dirección, de la misma forma que en caso de que se use un AdServer.
  • Los enlaces internos deberían ser integrados completamente en la estructura del dominio y no sencillamente redireccionados.
  • Si hay páginas que albergan enlaces importantes a la web, hay que comunicar el nuevo URL de estos enlaces a sus administradores.
  • No hay que olvidar cambiar también la dirección de correo electrónico, así como actualizar todas las referencias a la dirección de correo y a la dirección web nueva en la firma de correo electrónico, en las redes sociales o en las tarjetas de visita.

A la hora de cambiar el dominio, lo más importante a tener en cuenta es llevar a cabo los ajustes necesarios en el servidor de la página web, de lo contrario no será posible encontrar la página bajo la nueva dirección. En muchos casos, además del cambio de dominio en sí, también conviene traspasar el ranking obtenido en los buscadores a la nueva dirección web, pues si, a base de un esfuerzo continuado, la antigua página ha logrado ya un buen posicionamiento, ¿por qué no utilizar esta ventaja, quizá a largo plazo, para el dominio nuevo?

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